
«Siendo más necesarios los amigos para pasar la vida que el fuego y el agua, y teniéndose con razón por la mayor riqueza que hay el tenerlos buenos —pues, siendo tales, son la mayor ayuda que puede haber para pasar los gustos y disgustos de la vida—, mucho importa escogerlos cuales son menester para guardar tan estrechas y rigurosas leyes como las de la amistad».
Empresas morales. Juan de Borja. 1581
Fragmento de la Empresa XLVII